La palma de la mano es un escenario para la danza

Dances for an iPhone, una nueva aplicación para iPhone o iPad que ofrece contenido original creado específicamente para la pantalla pequeña.
Dances for an iPhone (Danzas para un iPhone) se inició de la manera en que la mayoría de éstas no lo hace: con una lesión.
Richard Daniels, quien ha trabajado en diversos momentos como administrador de arte, productor y coreógrafo, estaba incapacitado y recuperándose de una cirugía en un hombro, en 2008, cuando nació la idea.
"Casi lo único que podía hacer era ver la computadora", comentó hace poco, en un café, en Manhattan. "Siempre había coreografiado, y videograbé todos los ensayos en preparación para mis funciones. Había algo en esas cintas de ensayos que encontré realmente irresistible. Manipulé algunas filmaciones en la computadora, y pensé: `¿Acaso podría pasarlo al teléfono?’" Como resultado creó Dances for an iPhone, una aplicación que ha estado disponible gratuitamente a través de iTunes desde principios de este año.
Hasta ahora ha sido descargada más de 2.075 veces en 49 países. Es netamente elegante; su desarrollador, Samuel Toulouse, también creó una aplicación para Chanel.
El primer volumen presenta seis danzas modernas, que van desde dos a cinco minutos, ejecutadas por un grupo consumado: Carmen de Lavallade, Deborah Jowitt, Regina Larkin, Christine Redpath y Megan Williams.
A diferencia de Dances for an iPhone, que ofrece contenido original creado específicamente para la pantalla pequeña (o la iPad), gran parte del material de danza encontrado en Internet consiste en trabajo preexistente.
Las videodanzas de Daniels, deliberadamente minimalistas, son obras de arte en sí mismas. Ver a Williams saltar y deslizarse por un camino mientras ejecuta una serie de saltos vivaces es como sostener una danza en la palma de la mano.
Daniels comentó que la pequeña escala es lo que brinda una posición privilegiada tan íntima: "He llegado a la conclusión de que tienes que verlo en el teléfono, o realmente no sabes qué es".
Dances for an iPhone es la convergencia de muchos acontecimientos en la vida de Daniels.
Mientras obtenía una licenciatura en fotografía del Instituto Pratt, en Nueva York, también comenzó a estudiar danza moderna.
Emprendió una trayectoria profesional hasta alrededor de 1980, trabajando principalmente con coreógrafos menores. En 1992, después de que su pareja se enterara de que era seropositivo falleció dos años más tarde Daniels volvió a la danza.
"Pensé: `¿Vas a hacerlo o no? Bien podría intentar algo creativo. ¿Te gustaría morir sin haberlo intentado?’", recordó.
Daniels, quien pronto cumplirá 60 años, también vive con sida. (Su salud, dijo, es estable.) En julio comenzó a trabajar en un nuevo dueto para Rebecca Rigert y Brian McGinnis. También tiene ideas para varias entregas más.
Rigert declaró que el proyecto le brindó una sensación del momento íntimo de la danza de alguien.
"Hay una sensación de que, sacas tu iPhone y hay esta bella y pequeña joya de arte justo frente a ti sin grandes adornos", expresó.